El feminismo se ha vuelto tabú.
En algún momento pasó de ser la lucha por la igualdad de género, a convertirse en una desagradable palabra que ningún hombre quiere escuchar.
Los hombres quieren mujeres fuertes, independientes, seguras de si mismas y capaces de todo. Pero se aterrorizan ante la simple mención del feminismo, y aterrorizan tu autoestima y cuestionan tus ideales hasta que logran que te calles la boca. En otras palabras, quieren que seas una feminista, pero que nunca, NUNCA, lo digas en voz alta.
Luego de conversarlo un poco, entendí que el feminismo está asociado de manera inherente a la promiscuidad (de las mujeres).
Queridos temerosos, permítanme explicarles algo.
Una feminista no es la que se revuelca de cama en cama con cuanto hombre se le cruza. Ni tampoco es la mojigata que no se atreve a pronunciar la palabra "sexo".
Una feminista es lo que quiere ser. Si le da la gana tiene sexo casual, o si le parece mejor, se conserva virgen hasta encontrar a la persona correcta. O toda la vida si así lo quiere.
La doble moral de la sociedad es realmente una espina que tengo clavadísima en el costado. Es increíble (en el mal sentido) que aún en la actualidad a un hombre se le juzgue diferente que a una mujer por sus actos "carnales". El hombre que coge con muchas "campeón" "ídolo" "maestro"; la mujer que coge con muchos "puta" "zorra" "regalada".
Estamos a finales del 2014, han pasado cuánto, unos 300 años? desde las primeras manifestaciones por la lucha de la igualdad. Y todavía una mujer es considerada "puta" (como expresión despectiva, no profesión) por llevar una vida sexual activa. Pero principalmente por no avergonzarse de ello, no ocultarlo. Porque, seamos sinceros, cuántas mujeres en el mundo llevan una vida sexual en secreto?
Muchas, estoy segura. Y todo por satisfacer a una sociedad que exige "pureza"en sus mujeres para considerarlas valiosas.
Muchas, estoy segura. Y todo por satisfacer a una sociedad que exige "pureza"en sus mujeres para considerarlas valiosas.
La sociedad nos ha vuelto hipócritas, y luego nos culpa por ello.
Y saben qué?
A la mierda. A la mierda con sus preceptos estúpidos. Valiosa es la mujer que piensa, la que lee, la que escribe, la que dibuja, la que estudia, la que baila, la que ama, la que expresa lo que siente, la que hace lo que considera que debe hacerse.
Todas las personas tenemos el mismo derecho de hacer con nuestra vida lo que nos plazca. Tanto hombres como mujeres, mientras nuestros actos no perjudiquen a otros, mientras no usemos nuestras libertades para hacer daño a segundos o a terceros. Podemos tranquilamente hacer de nuestros culos un florero.
Ahora si luego te arrepientes de tus revolcadas impulsivas, bueno, es tu asunto. No es mío, ni de él, ni de ella. Única y exclusivamente TUYO.
Un consejo para todos. Piensen bien antes de hacer las cosas. Hay personas que pueden lidiar con las malas decisiones, y hay personas que no.
Otro consejo. No juzgues a nadie por su pasado. Juzgalos por quienes son ahora.
No, ni eso. Mejor no juzgues.
Y respeta.
Respeta a todos, siempre. Respétalos con actos y con palabras.
Si tienes pareja, por el amor de Dios, respetale! Valora tu relación, se fiel. Porque cuando dejas de respetar a otros, también pierdes su respeto. Y recuerda también respetar las relaciones ajenas.
Si tienes pareja, por el amor de Dios, respetale! Valora tu relación, se fiel. Porque cuando dejas de respetar a otros, también pierdes su respeto. Y recuerda también respetar las relaciones ajenas.
Si tu relación termina, respeta aún más. Que tus palabras sean el reflejo de tu corazón.
Recuerda que un insulto lastima más que un golpe.
Los hematomas se desvanecen. Las palabras no.
Y regresando un poco al tema, hay algo que me molesta terriblemente, y lo voy a resaltar.
Mujeres llamando "putas" a otras mujeres. Ese es el mayor problema.
Cómo educamos a los hombres respecto a las facultades femeninas? o respecto a sus derechos?
Cómo podemos enseñar el respeto por nuestra autonomía, si entre nosotras mismas nos condenamos?
El feminismo ha sido incomprendido, tergiversado, manchado.
Debe olvidarse y volverse a enseñar tanto a hombres como mujeres. Y esta vez, hay que hacerlo bien.
Basta de imponerle al hombre el papel de "macho" y a la mujer de "sumisa".
Cómo llegamos a convertirnos en entes beligerantes, cuando fuimos hechos para complementarnos armónicamente?
Basta de una vez.
Es hora de empezar a liberarnos de tanta etiqueta, de tanto molde sin sentido. Porque, realmente, las únicas leyes importantes son las que nos permiten vivir en paz. Hay que decirlo.
Hay que vivir con amor.
No hay comentarios:
Publicar un comentario