lunes, 10 de noviembre de 2014

Y de pronto quise escribir sobre algo más importante

Soy una feminista, es cierto. Y decirlo en voz alta me ha traído más de una respuesta hostil.
El feminismo se ha vuelto tabú.
En algún momento pasó de ser la lucha por la igualdad de género, a convertirse en una desagradable palabra que ningún hombre quiere escuchar.
Los hombres quieren mujeres fuertes, independientes, seguras de si mismas y capaces de todo. Pero se aterrorizan ante la simple mención del feminismo, y aterrorizan tu autoestima y cuestionan tus ideales hasta que logran que te calles la boca. En otras palabras, quieren que seas una feminista, pero que nunca, NUNCA, lo digas en voz alta.
Luego de conversarlo un poco, entendí que el feminismo está asociado de manera inherente a la promiscuidad (de las mujeres).
Queridos temerosos, permítanme explicarles algo.
Una feminista no es la que se revuelca de cama en cama con cuanto hombre se le cruza. Ni tampoco es la mojigata que no se atreve a pronunciar la palabra "sexo".
Una feminista es lo que quiere ser. Si le da la gana tiene sexo casual, o si le parece mejor, se conserva virgen hasta encontrar a la persona correcta. O toda la vida si así lo quiere.
La doble moral de la sociedad es realmente una espina que tengo clavadísima en el costado. Es increíble (en el mal sentido) que aún en la actualidad a un hombre se le juzgue diferente que a una mujer por sus actos "carnales". El hombre que coge con muchas "campeón" "ídolo" "maestro"; la mujer que coge con muchos "puta" "zorra" "regalada".
Estamos a finales del 2014, han pasado cuánto, unos 300 años? desde las primeras manifestaciones por la lucha de la igualdad. Y todavía una mujer es considerada "puta" (como expresión despectiva, no profesión) por llevar una vida sexual activa. Pero principalmente por no avergonzarse de ello, no ocultarlo. Porque, seamos sinceros, cuántas mujeres en el mundo llevan una vida sexual en secreto?
Muchas, estoy segura. Y todo por satisfacer a una sociedad que exige "pureza"en sus mujeres para considerarlas valiosas.
La sociedad nos ha vuelto hipócritas, y luego nos culpa por ello.
Y saben qué?
A la mierda. A la mierda con sus preceptos estúpidos. Valiosa es la mujer que piensa, la que lee, la que escribe, la que dibuja, la que estudia, la que baila, la que ama, la que expresa lo que siente, la que hace lo que considera que debe hacerse.
Todas las personas tenemos el mismo derecho de hacer con nuestra vida lo que nos plazca. Tanto hombres como mujeres, mientras nuestros actos no perjudiquen a otros, mientras no usemos nuestras libertades para hacer daño a segundos o a terceros. Podemos tranquilamente hacer de nuestros culos un florero.
Ahora si luego te arrepientes de tus revolcadas impulsivas, bueno, es tu asunto. No es mío, ni de él, ni de ella. Única y exclusivamente TUYO.
Un consejo para todos. Piensen bien antes de hacer las cosas. Hay personas que pueden lidiar con las malas decisiones, y hay personas que no.
Otro consejo. No juzgues a nadie por su pasado. Juzgalos por quienes son ahora.
No, ni eso. Mejor no juzgues.
Y respeta.
Respeta a todos, siempre. Respétalos con actos y con palabras.
Si tienes pareja, por el amor de Dios, respetale! Valora tu relación, se fiel. Porque cuando dejas de respetar a otros, también pierdes su respeto. Y recuerda también respetar las relaciones ajenas.
Si tu relación termina, respeta aún más. Que tus palabras sean el reflejo de tu corazón.
Recuerda que un insulto lastima más que un golpe.
Los hematomas se desvanecen. Las palabras no.

Y regresando un poco al tema, hay algo que me molesta terriblemente, y lo voy a resaltar.
Mujeres llamando "putas" a otras mujeres. Ese es el mayor problema.
Cómo educamos a los hombres respecto a las facultades femeninas? o respecto a sus derechos?
Cómo podemos enseñar el respeto por nuestra autonomía, si entre nosotras mismas nos condenamos?
El feminismo ha sido incomprendido, tergiversado, manchado.
Debe olvidarse y volverse a enseñar tanto a hombres como mujeres. Y esta vez, hay que hacerlo bien.
Basta de imponerle al hombre el papel de "macho" y a la mujer de "sumisa".
Cómo llegamos a convertirnos en entes beligerantes, cuando fuimos hechos para complementarnos armónicamente?
Basta de una vez.
Es hora de empezar a liberarnos de tanta etiqueta, de tanto molde sin sentido. Porque, realmente, las únicas leyes importantes son las que nos permiten vivir en paz. Hay que decirlo.
Hay que vivir con amor.

domingo, 9 de noviembre de 2014

Día de muertos... Amor suicida, homicida

Volví a caer en ese agujero traicionero, en esa trampa dentada llamada amor.
Volví a caer.
Y esta vez caí como nunca.
En realidad, ni siquiera caí.
Esta vez, me lancé.
Deliberadamente até la cuerda alrededor de mi cuello.
Tan solo me sostuve en la endeble esperanza de su constancia.
Me aferré torpemente, con la punta de mis pies a sus ganas de tenerme.
Y el me soltó.
En realidad, no me soltó.
El me empujó al abismo.
Y el nudo se estrechó en mi cuello.
Y me ahogué.
Confundida.
Destrozada.
Bastante incrédula.

La ventaja de las muertes metafóricas es que te permiten volver a la vida luego de haberte ido.
Y he resucitado con ganas de no volver a amar nunca así.
Nunca más.
Como a él.
Jamás.
Lo juro.

No me buscas

Cómo dejas de amar?
Cómo el corazón puede olvidar tanto de todo?
Tanto, tanto amor.
Tanto que duele, hasta los huesos.
Tanto, que prefieres no sentir nada.
Llueve, llueve tanto.
Llueve desde el día en que me dejaste.
Y aunque amo el sonido de la lluvia,
Y aunque amo el cemento mojado,
Siento aún más ganas de llorar que antes.

El síndrome de abstinencia va pasando.
Ya no hay convulsiones.
Los espasmos son menos frecuentes.
Aún no recupero el hambre.
Pero anoche,
Después de dos inagotables semanas,
Volví a dormir.

Te amo.
Te amo tanto.

Me ahoga este exceso de ausencia.

Me aplasta la falta que me haces.

Me matas con solo no estar.

Y duele mucho que no me busques,
Duele, porque estoy aquí,
Tan cerca.

Y no me buscas.

domingo, 22 de junio de 2014

Cosas que me ayudan a vivir

A veces la vida es difícil, complicada, algo estúpida. A veces es difícil vivirla.
Por fortuna, existen en la tierra pequeños detalles que me facilitan un poco la existencia... Empezando por la estúpida y sensual pizza (mi paraíso personal, un toque de magia con cada mordida). Luego viene, por suspuesto, el café; tiene que ser amargo y muy caliente (debe resucitarme).
Qué más?
Un poco de música. Eso siempre me levanta el espíritu... Rock, folk, una dosis del buen pop, unos toques de punk también, y según el humor, incluso puedo pasar al country o a los boleros (de los que me se de memoria gracias a papucho, mi abuelito).
Los perros, mis animales favoritos, los más fieles, los más juguetones, los más sinceros, los únicos que me hacen sonreír sin reservas.
Los libros son sin duda la más efectiva ruta de escape que tengo, el problema es en realidad la estela de efectos secundarios que conlleva, debo acaso explicar que los humanos de carne y hueso no pueden superar a mis ídolos de la ficción?, eso es algo que ya todos sabemos... Los personajes de nuestra historia (la de verdad) son terriblemente mundanos,no vuelan en escobas, no hablan con los animales, no leen la mente, no resuelven asesinatos en un rutinario viaje de tren, no se enamoran de ti en el fragor de una persecución llena de suspenso y armas de fuego. Sí, amo la ficción. Esa es otra de las cosas que me ayudan a vivir en la realidad.
Me encanta ver las nubes, su esponjosísimo estado natural, y la manera en la que nunca están quietas, como si su único propósito en la vida fuese dejarse llevar por las corrientes de viento y perder su forma sin que les importe en lo más mínimo.
Los globos... ya ven, me encantan los globos con helio, me fascinan, me hacen ridículamente feliz, como a una niñita que cree que podría salir volando si compra los suficientes para compensar su peso.
También me gustan las barbas, así de machopechopeludo, bien tupidas, muy rudas. Me gusta como pican cuando están cerca de mi rostro.
El sarcasmo por otro lado, me ayuda a lidiar con la parte de mi vida en la que debo confrontar a gente idiota, dulce sarcasmo, gracias por estar ahí cuando te necesito.
Podría incluir en esta lista a las diminutas y salvajes flores que crecen en la hierba, me fascina su humildad. También van acá la luz de la mañana entrando por mi ventana, el silencio, mis pijamas, el algodón de azúcar, la sensación de una mano sobre mi mano, el clima templado, el tiempo que no se calcula, las canciones desconocidas, las horas que transcurren cuando pienso, las ilustraciones improvisadas, la poesía, las historias de amor, los abrazos, mis fotografías, las sonrisas, los chocolates...
Tenía planeado describir con detalle cada sensación de cada aspecto, pero la verdad es que me he quedado corta de tiempo, y de todos modos, nadie lee mi blog (:
Besos y abrazos para mis lectores imaginarios.
Ustedes también me ayudan a vivir...


lunes, 19 de mayo de 2014

Para no olvidarte

Él me mira mientras frunce el ceño ligeramente. Pestañea como una muñeca y sonríe con ojos pícaros. Él sabe que estoy molesta. Esta es su manera de pedir disculpas.
Yo me pierdo como suelo hacerlo cada vez que miro en sus ojos, recorro la superficie de su barba con la yema de mis dedos, acaricio su sonrisa, MI sonrisa, la sonrisa por la que moriría mil y un veces sin siquiera pensarlo. Porque en realidad eso es lo que hago cuando me pierdo en sus gestos. No Pienso.

A veces tengo miedo de olvidarlo, olvidar sus expresiones faciales, su tono de voz, su aroma, su calambre de  ojo cuando come helado de maracuyá, sus exagerados sobresaltos cuando le toco las costillas, su expresión socarrona cuando se burla de mis tonterías, su alegría cuando escucho la horrenda música que a él le gusta, su fingida seriedad cuando intenta convencerme, su concentración cuando juega al espía secreto...

Me aterra la facilidad con la que olvido. Es por eso que me obligo a escribir sus pequeños detalles. Los que amo y también los que odio. Me obligo a marcar su recuerdo en mi cerebro como un tatuaje indeleble. Porque es triste querer a alguien sin ser correspondido, pero es aún más triste amar a alguien sin recordar por qué.

Hoy le prometo a él, aunque él hizo muchas promesas que no pudo cumplir. Le prometo que guardaré su recuerdo como la historia mas dulce y más triste que alguna vez viví.

La historia cuyo desenlace fue amargo, estúpido, doloroso...

Y dejo como una estatua de mármol en mi jardín el último día que me miró con afecto, el último día que me abrazó. Cuando jugábamos carnaval sin agua, de la manera más grosera, cuando confundió el nombre de su banco 3 veces, cuando simplemente no atinó nada.
Dejo el recuerdo de mi angustia cuando me dijo que se marchaba, una semana. Yo me marchaba también, y algo dentro de mí sabía que era el final...
Ese fue el final.


sábado, 22 de marzo de 2014

El cuento de nunca acabar

Quererme no es fácil, ok, ya entendí.
Cuantas veces más debo partir mi corazón y llorarme hasta la última reserva de amargura?
Solo quiero ser feliz.

miércoles, 5 de febrero de 2014

Cómo sobrevivir a febrero

Febrero el mes idiota
Año tras año, una serie de nuevas descepciones, nuevos desaciertos, nuevas ganas de convertirme en algo tan cómodo e inerte como una almohada.
Febrero, te desprecio, San Valentin, mi enemigo acérrimo.
Quisiera comentarles algo que ni es nuevo, ni ha sido descubierto por mi, tan solo una realidad muy fea y muy cierta. Por muy cruel que suene, San Valentín no existe, no es más que otro invento necesario para incentivar nuestro consumismo, nuestra entelequia romántica y la inevitable depresión post-Valentín.
Así es, maldito mes, gracias a los cielos dura menos de 30 días. Sabiamente el Papa Gregorito XIII, que en paz descanse, no le dio al cochino mes más de 29 días, él sabía que no podía existir en el planeta un cuerpo lo suficientemente fuerte para aguantar tanta pendejada febrérica.
Afortunadamente ya tengo planes para superar esta inevitable contingencia. Lo he redactado en formato de lista, para que todo quede registrado claramente y pueda ser pasado a futuras generaciones.

Como sobrevivir a febrero:

  • Construir un búnker (o en su defecto ponerle llave a su habitación)
  • Proveer comida chatarra para un mes.
  • Instalar señal wifi en óptimas condiciones
  • Contratar televisión por cable.
  • Descargar como mínimo unos 5 e-books.
  • Ropa cómoda (las pijamas funcionan  la perfección)
  • Planificar un makeover para su bunker/habitación (esto consume tanto tiempo como energía)
  • Descargar música nueva.
  • Evitar redes sociales (bloquear posts de las típicas parejitas)
  • Colocarse audífonos a  todo volumen durante la madrugada del 14.
  • Escriba posts llenos de fastidio en su blog, desahoguese!!
  • Beba mucho café c:



jueves, 2 de enero de 2014

Bitácora de la realista (mientras le dure)

Segundo día del nuevo año.
Nuestra heroína ha decidido involucrarse de lleno en una relación a larga distancia sin futuro. Ella sabe que la mejor manera de proteger su corazón es prepararse y aceptar lo peor... Gracias al cielo existen relaciones de las que no puedes esperar nada más que unas lindas palabras y muchos sueños imposibles. Relaciones más falsetas que la ropa de la bahía, pero aún así, seguras.

viernes, 20 de diciembre de 2013

Renace como el fénix o el zombie... No estoy segura

No sé.
Después de una colección absurda de días sin sentido, momentos buenos pero escasos, cuentos largos como las horas que se arrastran, inseguridad, insensatez, despecho.
De pronto aparece, no sé, algo así como una luz, una luz que es irónicamente oscura, como una mancha de humo en mi pulmón derecho, pero aún así una luz que logra revivir en mi garganta esa risa perdida hace tanto tiempo, logra de algún incomprensible modo regresar ese brillo casi idiota a mis pupilas, esa alegría tan fuerte, fuerte como una bola de cañon lanzada de lleno a mi pecho, tan fuerte que logra reunir mis costillas rotas y mis lágrimas secas. Un caos que pone todo en su lugar.
Luego de una larguísima siesta de sueños irrelevantes y falsas alegrías aparece un aluvión de locura que enardece mis tristezas hambrientas, me vuelve literalmente loca de atar, me alegra hasta lo absurdo, lo incomprensible.
No comprendo como funciona esto, pero creo que ya es hora de abrir el primer cerrojo de mi testaruda cabezota, creo que después de todo este tiempo, por fin puedo dejarme querer.
Lo intentaré otra vez.
No sé, soy después de todo una adolescentecasiadulta confundida, a quien le cuesta hilar sus ideas. Y la verdad me muero de miedo, pero algo ahí en el subconciente me dice que vale la pena intentarlo.

martes, 3 de diciembre de 2013

Yo (en menos de 400 palabras creo, me dio pereza contar)

Qué puedo decir de mi?
Bajita y carente de sentido del tiempo y el espa
cio, creo que podría medir 1.53, 1.63 o 1.73, no estoy segura.
19 años, aunque la última vez que me preguntaron respondí que 16, ojos oscuros, orejas ágiles con 4 perforaciones en total (Quería parecerme a mamá)
Creo que mis cejas son bonitas, el problema es que son prácticamente transparentes, así que las pinto en ocasiones especiales. Cabello oscuro (mami dice que pudo haber sido rojo, yo creo que ella es muy optimista) la versatilidad de mis peinados no conoce límites, aunque creo que mi mejor estilo es Au natural, y le va bien a mi ociosidad innata.
Me creo ruda, a veces hippiosa, bohemia, artista, escritora, fotógrafa, pirata, chef, astronauta, ninja, rockera, gánster…
Vivo en las nubes, una soñadora sin remedio que saca de quicio a la gente 7 días por semana, y es ese el problema, tanto me cuesta poner los pies sobre la tierra! A lo mejor se deba a mi absoluta torpeza terrenal y el hecho de que no puedo caminar 20 metros de corrido sin tropezarme con mis propios pies.
Soy inconstante y me aburro con facilidad, creo que la única afición que me ha durado toda una vida es la de la comida chatarra, para ser más precisa, la pizza es mi obsesión engullible y la podría comer a diario.
Soy una partidaria activa de la libertad, libertad de ser, de decir, de vivir. Tengo una pequeña certeza escondida detrás de mi cerebro, es esa intuición de un futuro tan lleno de libertad, que vuela solo. Si, creo que en mi destino no me espera nadie más que yo misma, y la verdad no me asusta mucho, tan solo un poquito.