domingo, 9 de noviembre de 2014

Día de muertos... Amor suicida, homicida

Volví a caer en ese agujero traicionero, en esa trampa dentada llamada amor.
Volví a caer.
Y esta vez caí como nunca.
En realidad, ni siquiera caí.
Esta vez, me lancé.
Deliberadamente até la cuerda alrededor de mi cuello.
Tan solo me sostuve en la endeble esperanza de su constancia.
Me aferré torpemente, con la punta de mis pies a sus ganas de tenerme.
Y el me soltó.
En realidad, no me soltó.
El me empujó al abismo.
Y el nudo se estrechó en mi cuello.
Y me ahogué.
Confundida.
Destrozada.
Bastante incrédula.

La ventaja de las muertes metafóricas es que te permiten volver a la vida luego de haberte ido.
Y he resucitado con ganas de no volver a amar nunca así.
Nunca más.
Como a él.
Jamás.
Lo juro.

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