viernes, 31 de agosto de 2012

Flagelos de una noche fria


Un maravilloso poema, escrito por un buen amigo...


Cae el manto de la negrura espesa, a mí alrededor, veo sombras aparecer y recorrer frente a mis ojos diciéndome tu eres aquel, nuestro redentor estoy loco ya lo se, nadie charla con sus sombras.
Gélidas auras, entumecen mis dedos, mi alma y mis ganas de aceptar que allá afuera me espera algo mejor que la tenue luz que aquí me rodea, mis sombras incesantes no dejan de parlotear una y otra vez.
Hablan del sol y de un lugar mejor, donde cálidos rayos penetran mi piel hasta suavizar mis mejillas, mi frio rostro congelado por las añoranzas del pasado desaparecerá sin dejar tan solo la enseñanza de que algo mejor existe.
Están lunáticas no dejo de responderles, eso no existe, quiero estar en un lugar apartado del daño del exterior, quiero soledad y frio si a si no me lastiman, si solo y apartado no me toman en cuenta y pasar desapercibido.
Incompleto estas sin el sol, afirman ellas con un constante desdén, completo incompleto estas sin el perfume de aquella mujer de los sueños que una y otra ves aparece llamando diciendo “búscame fuera de estas cuatro paredes”.
Luna solo observa un chico mirando una sombra con gesto cansado mientras las horas caen, al igual que la nieve en inverno, de a poco y frías, enterrando con ellas la claridad de la vida y dejando entre ver que es solo pasajera.
La oscuridad cede y la luna ya se despide anunciando que padre sol esta cerca, que solo el puede completarme.
Que con su calor podre encender la llama viva de valentía en mi corazón, espabila dicen ellas con energía, de pronto me encuentro tirado en un verde campo donde comienza otra historia, pero eso será cuento de otra ocasión.Un nuevo día me espera 
y no pienso dejarlo escapar....


Jerson Cordova