La experiencia me ha enseñado que los amigos vienen y van, algunos duran una noche, otros la eternidad, a veces quien menos espero, y a veces quien siempre he pensado.
Los amigos nacen en un instante, a veces demoran en surgir, crecen contigo, te acompañan, con ellos nacen las historias, las aventuras, los nostalgicos recuerdos, las memorias extrañas.
A veces tengo a mi lado a la fiel amiga, la que no tolera mis lagrimas, la que odia verme llorar, la que me obliga a ser fuerte y me motiva a luchar. A veces también está el amigo, el sobreprotector, el que es capaz de derrumbar el mundo para vengar mi dolor, el que quisiera esconderme de la vida, quien cada vez que me pierda, encontrará una salida.
Una amistad no siempre es sincera, muchas veces ufana, existen los amigos que nos convienen, los de relevancia vana.
En este gordo planeta somos parias solitarias, un puñado de almas perdidas buscando otras solidarias, es genetica, ciencia y filosofía, los humanos sobrevivimos cuando tenemos compañía. No sería raro entonces, encontrarme a mi misma buscando agallas, intentando conseguir las amistades necesarias.
Pero hay algo más cierto aun, los humanos somos de carne y de ilusión, conocemos por conveniencia, amamos por convicción. Aqui es donde nacen las penas, donde crece el corazón, cuando bajamos las guardia, ganamos mariposas y perdemos la razón.
Es tan dificil la amistad a veces, dificil brindarla, dificil mantenerla, conservar la perspectiva, los limites, la raya. Lo macabro del asunto, son las variantes abstractas, cuando quieres tanto a un amigo que confundes la relación, y yo que aprendí a las malas, perdí a uno por confusión, creí que cupido mandaba, pero como saber si es amor?. Es dificil mantener la amistad mientras te lames las heridas, se pierde la confianza, el humor, la gracia, cuando los corazones se han roto ves que ya es muy tarde, los camaradas se han ido, un par de enamorados jubilados, confundidos y vacios, ya no pueden verse a las caras, ya la magia se ha ido.
En estos dias que vienen, renovando hojas como en primavera, pienso cultivar amistades, espero sean duraderas, cuidaré a los que quiero, tenderé mis manos, sonreiré desde el alma, con el corazón entero.
Y a tí querido lector, que te has tomado la molestia, quisiera conocerte, quisiera hablar contigo, y si no es mucho el engorro, te tengo una pregunta.
Querrías ser mi amigo?

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